Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Jueves, 23 de marzo de 2006

Trueque Mental 2.0

Harto de que Bitácoras sólo funcione si le pillo de humor, y de que la mitad de veces ni siquiera se pueda acceder a este humilde blog, he decidido mudarme a Blogger. Que también tendrá sus fallos, pero como casi todo dios está ahí, nos pillarán a todos a la vez y no me sentiré en una isla de miseria. Todo sigue igual pues, pero cambiando una palabrita de la url.

Así que ya saben, ACTUALICEN SUS ENLACES para seguir recibiendo más de lo mismo:
http://truequemental.blogspot.com

Por: Borja | General | Comentarios (0) | Referencias (0)

Miércoles, 22 de marzo de 2006

Mis Terrores Favoritos (I): LOS OJOS SIN ROSTRO

Les Yeux Sans Visage (1959)
Dir.: Georges Franju
Francia

elink (en francés)
subtítulos (en castellano)

Una forma infalible de empezar una película de terror es en una carretera oscura y vacía, iluminada sólo por los faros del propio coche. No importa que sea en pleno centro metropolitano, o en unos caminos rurales apartados del mundo. Siempre funciona. Así empieza "Los ojos sin rostro", con una mujer conduciendo sola, con una presencia que entrevemos en su retrovisor interior. Con una música circense que recuerda inevitable a "El tercer hombre" y que, lejos de darle un toque cómico a la escena, potencia la inquietud que provoca. Inquietud es una palabra clave a la hora de hablar de este clásico del terror europeo. Con poco diálogo, una historia simple (un doctor que oculta a su hija con el rostro desfigurado, rapta a chicas parecidas para intentar transplantarle una cara nueva) y un minimalismo visual que es efectivo precisamente porque parece todo lo contrario, Franju consigue que no dejemos de removernos en el sillón durante 90 minutos. Y 90 días, porque es una de esas películas con imágenes que no abandonan y que, si ves de noche antes de acostarte, se mezclará con tus pesadillas.



Quizá el mejor uso que se le ha dado al blanco y negro en una historia de terror, y soprendentemente no es un uso espectacular y excesivo, sino todo lo contrario: aséptico y claro. Del contraste entre la fantástica historia de un aparente científico loco y una dirección que pretende y consigue tanto una sugestiva poesía como un anclaje en el hiperrealismo, de ese contraste sale toda la fuerza de "Los ojos sin rostro". No deja de transmitir sensaciones oníricas, con simbolismos poderosos de los que tenemos la interpretación en la punta de la lengua pero no llega a salir, como la presencia constante de los árboles y los perros; cosas cotidianas cobran un aspecto desagradable y casi inmoral bajo el prisma de Franju. Y, a la vez, el hormigueo se multiplica, porque parece que podría haber sucedido en algún apartado chalet, con personajes con dobles motivaciones que podemos comprender. El enlace con la real medicina nazi ya se ha hecho en algún estudio sobre la película, y explicaría gran parte de la incomodidad que produce. Me gustaría leer una opinión en profundidad de un psicoanalista sobre "Los ojos sin rostro"...



A pesar de tener una gran unidad interna, funciona también a base de secuencias casi aisladas. La más famosa, la de la operación quirúrgica y gráfica, sin precedentes en el cine narrativo, que causaba desmayos y protestas por donde se proyectaba la película. Pero casi más importantes para la verdadera eficacia global son otras más discretas, como los largos paseos de la hija del científico por la casa, sola y en silencio, con esa sencilla máscara, de muñequita, que casi hace apartar la mirada de la pantalla por todo su poderío de horror; es como de otro mundo, uno en el que todo tiene la misma apariencia pero es más siniestro y desagradable. O toda la parte en la que la chica secuestrada huye sin cara y con la cabeza vendada, como fruto de una fantasía sadomasoquista lynchiana, y acaba siendo capturada y enterrada en una cripta de un cementerio del que no se puede salir hasta que acaba la secuencia, por muy fuerte que se desee hacerlo.



Antepasado directo de Cronenberg e incluso Lynch, descendiente de Cocteau, plagiado y homenajeado por todas partes, "Los ojos sin rostro" es un gran clásico tanto del mal rollo como de la poesía cinematográfica, de potentes sensaciones que no se pueden explicar y no se pueden evitar. Y con un desenlace de tanta fuerza estética aberrante, siendo sutil y hasta bonito, que no se podrá borrar de la memoria. "Los ojos sin rostro" es como una planta carnívora.

Por: Borja | Mis Terrores Favoritos | Comentarios (8) | Referencias (0)

Martes, 21 de marzo de 2006

Mis Terrores Favoritos (0)

Me decido a empezar mi primera serie regular en el blog: Mis Terrores Favoritos. Título plagiado con poca vergüenza y menos originalidad de un programa de Narciso Ibáñez Serrador que a mí me pilló bebote (yo soy ya de Alucine y Noche de Lobos), pero que da el pego y es de lo más descriptivo. Cada entrada la dedicaré a una película, básica al menos para mí, de este nuestro género predilecto: el terror. Como buen generófilo admito que este es uno de los pocos campos donde el academicismo tiene razón, quizá precisamente por ser tan poco académico. Me explico. Una vez vistos los grandes clásicos del cine de escalofrío y silueta, hay muy pocas películas que puedan superarlos o incluso acercarse. Esto es un poco frustrante para el aficionado, que ve cómo en pocos años ya ha visto casi todo lo que da de sí, al menos al máximo nivel. Y aun así, sabiéndolo, no se puede evitar seguir investigando con ganas, las pasiones es lo que tienen, con esperanza de encontrar algún Santo Grial perdido en las entrañas de la historia. Y se encuentra sólo con repeticiones formulaicas, diversiones pasajeras, y esas pequeñas joyas, no siempre valoradas justamente, que aparecen de cuando en cuando y motivan a seguir en el ajo.

Por eso, en este repaso aleatorio y algo irregular, hablaré de los clásicos que todos conocemos y amamos. Aparte de una opinión, intentaré ofrecer algún punto de vista nuevo o datos poco conocidos, porque precisamente sobre las grandes del terror se ha escrito mucho y, a veces, bastante bien. Y también hablaré de esos diamantes en bruto que todos tenemos, cada uno los suyos, que suelen ser fundamentales en la creación de una identidad cinematográfica personal, tanto como los que forman parte de la historia oficial.

Un aperitivo de la peli por la que empezaré, a ver si alguien la reconoce:

Por: Borja | Mis Terrores Favoritos | Comentarios (0) | Referencias (1)

Viernes, 17 de marzo de 2006

Fulci Lives!: Sus estrenos en España

Aunque ahora lo veamos como uno de los nuestros y un outsider, no hay que olvidar que Lucio Fulci fundamentó su carrera en el gran público; el de la época, claro. Ellos también vieron, sufrieron y disfrutaron a este buen hombre. Tipos como los que te encuentras en el banco viendo si han cobrado la nómina, o incluso horteras de los que trabajan en las tiendas de móviles. Ellos también estuvieron allí, y seguramente antes que nosotros. Aquí os presento una breve recopilación de los datos de espectadores (los de la recaudación siempre son falaces) que asistieron a cada uno de sus estrenos en España, en cine; de más público a menos. Estrenos que llegaban siempre con varios años de retraso, supongo que por culpa del enano en el poder. El vídeo es otro mundo, con el que seguramente relacionamos más a Fulci.


UNA HISTORIA PERVERSA (1969) - 995.388
COLMILLO BLANCO (1974) - 811.750
UNA LAGARTIJA CON PIEL DE MUJER (1971) - 734.097
NUEVA YORK BAJO EL TERROR DE LOS ZOMBI (1979) - 595.137
AQUELLA CASA AL LADO DEL CEMENTERIO (1981) - 535.523
LA JUEZ Y SU ERÓTICA HERMANA (1976) - 407.002
EL DESTRIPADOR DE NUEVA YORK (1982) - 388.475
EL MÁS ALLÁ (1981) - 329.513
LOS MANGANTES (1964) - 312.509
A SU EXCELENCIA LE GUSTAN LAS MUJERES (1972) - 283.915
LA CONQUISTA DE LA TIERRA PERDIDA (1983) - 235.529
LA CARRERA DEL ORO (1976) - 223.330
DOS COSMONAUTAS A LA FUERZA (1967) - 214.582
LA RUBIA TUVO LA CULPA (1962) - 196.569
MIEDO EN LA CIUDAD DE LOS MUERTOS VIVIENTES (1980) - 185.556
LOS CUATRO DEL APOCALIPSIS (1975) - 175.280
MUÉRDAME, SEÑOR CONDE (1975) - 173.691
MANHATTAN BABY (1982) - 161.063
ANGUSTIA DE SILENCIO (1972) - 96.977


Algunas conclusiones que se pueden sacar de aquí, obviedades pero que no viene mal comprobar con los números delante:

- Fulci era un todoterreno. El cine era su vida, lo hacía con pasión y por eso su vida personal nunca terminó de despegar. Hacía cine para ganarse el pan con lo que pedía el público de cada momento; el hecho de si los hallazgos que había en varias de sus pelis era accidental, innato o buscado en beneficio del arte, sigue en cuestión, aunque seguramente era una mezcla de todo. Y donde más ganas le ponía, el que en apariencia era el género de sus amores, era en el terror. Que además era casi el que mejores resultados económicos le daba, en conjunto.

- Su época dorada, en lo comercial, fueron los 70. El declive comenzó con "Manhattan Baby", siendo el punto de inflexión en su carrera "La conquista" que comentaba ayer. A partir de ahí, cuesta abajo; no se estrenó aquí en cine ninguna de sus pelis posteriores a 1983.

Por: Borja | General | Comentarios (0) | Referencias (0)

Jueves, 16 de marzo de 2006

Fulci Lives!: LA CONQUISTA DE LA TIERRA PERDIDA

La Conquista (1983)
Dir.: Lucio Fulci
Italia/España/México

elink (en castellano)

Me uno al homenaje a Fulci de Bizácoras con motivo de los 10 años de su muerte (¿suicidio? aún no está claro por qué se dejó la insulina...). Con unos diítas de retraso, que Bitácoras nos trata mal.



Hay un error común al hablar de esta peli. Y es que no es una fantasía de espada y brujería a la estela de "Conan". En realidad, es una peli prehistórica, de cavernícolas; o eso le encargaron a Fulci como vehículo del mexicano Jorge Rivero. Se ve que le aburría el subgénero y decidió aderezarlo con toques/toneladas de conanadas, repartiendo un poco al azar todos sus tópicos por el metraje. Y aun así, sigue siendo una peli prehistórica. No se centra en la venganza de un muchacho a quien quemaron pueblo y madre. En realidad, la historia gira en torno a una poderosa arma que vive en ese mundo: un arco. Un arco mágico, vale, pero aunque no lo fuera, un arma a distancia marca la diferencia en las refriegas a garrotes o espadas.



"La conquista" es quizá la peli más visualmente radical de Fulci. El objetivo está permanentemente envuelto en vaselina, los cielos con filtros rojizos, los personajes se pasean a contraluz... es un mundo pantanoso en el que no se ve un carajo. Si está así hecho por la inclinación pictórica de Fulci o para enmascarar la falta de presupuesto, queda a la elección de cada uno. Aunque Fulci nunca fue un buen narrador, sí que tiene un gran sentido estético, que daba momentos aislados que eran un placer para la vista. Por esas tierras baldías se pasea, en un supuesto rito iniciático, el muchacho con el legendario arco. Una bruja, desnuda menos por una máscara de oro y un trapito de cuero, lo ve como una amenaza no se sabe a qué y le va mandando sus esbirros. El chaval es jovencico, y se encuentra por el camino a Conrado San Martín, el bárbaro mazas, con muchos más puntos de experiencia. Y ahí van los dos, tapando el sol frente a la cámara, y huyendo de grupos de criaturas a cuál más malvado y bochornoso: perros de 2 metros primos del pueblo de Chewbacca, chinches antropoides, o unos clásicos zombis fulcianos que surgen del fango, penetrados por las armas como si fueran de plastilina. Todos interpretados por los mismos cuatro extras, que se cambian el disfraz corriendito para acabar la peli dentro de las fechas. Entre los efectos especiales, no se pueden sino destacar los pájaros ortopédicos (observados épicamente por los héroes), y las flechas pintadas directamente en el celuloide.



Los momentos sangrantes fulcianos son pocos pero explícitos. El más salvaje, cuando los perros gigantes entran en una cueva donde había unas hippies con el cuerpo pintarrajeado de blanco; entre dos, cogen a una de las piernas, estiran, estiran... ¡y hala, que la parten! ¡Tripas fuera! Las imágenes más asquerosas: las bambollas, más que supurantes, chorreantes, del prota herido por flechas envenenadas. Que mira que cuesta salvarlo, para que total a los 5 minutos le corten la cabeza y se la pasen de un cabrito a otro. La cabeza del héroe, actor mexicano de moda en la época. Que es despedido con honores en una pira funeraria; no a la manera épica de Bruckheimer, sino con primeros planos de su carne derritiéndose. No está mal, ¿eh? Otra característica de Fulci muy presente es la de los perros, a los que sospecho que amaba más que a los humanos. (¿Alguien ha visto su "Colmillo blanco"?)

Hay dos escenas que destacan sobre el resto. Una es cuando el bárbaro se enfrenta a su doble mágico; consigue derrotarlo, y se esfuma, dejando únicamente una especie de cactus-melón en lugar de su cabeza. Que se esfuma también. Y que luego vemos que el cactus-melón es en realidad el brujo-jefe. La otra escena puede contarse entre las mejores de toda la carrera de Fulci. Después de la orgía sangrienta contra las hippies polvorosas que decía más arriba, la bruja nudista parte la cabeza de una y se hincha a sangre. En pleno éxtasis, se lo monta con una serpiente; y entonces nos damos cuenta de que era un ritual para descubrir a su enemigo: se materializa una imagen sin rostro del muchacho del arco, que acaba con ella en esa dimensión onírica con una flecha-láser.


Por: Borja | Imágenes en movimiento | Comentarios (3) | Referencias (0)